FUNDAMENTO todos somos energía
La ciencia ha demostrado que todo en el universo está compuesto por energía. Cada célula, pensamiento y emoción tiene una frecuencia vibratoria. Por ejemplo, si pensamos en nuestro cerebro, nos daremos cuenta que las mismas neuronas son energía en movimiento durante nuestro pensamiento.
Tenemos que ser conscientes que nuestra energía influye en cómo percibimos el mundo y cómo interactuamos con él. Teniendo en cuenta esta realidad, he decidido adentrarme en diferentes teorías de campos energéticos, como son el estudio de los chakras, la meditación y el yoga los cuales pueden ayudarnos a cambiar nuestra vibración y, por lo tanto, nuestra «realidad» interna y externa.
Imagina que tu energía es como una estación de radio. Si estás sintonizado en una frecuencia baja, recibirás una señal distorsionada. Pero, al ajustar la frecuencia (a través de estas prácticas energéticas), tu señal se vuelve clara y empiezas a «transmitir» una realidad diferente.
Y recuerda que nuestra energía no solo influye en nuestra experiencia personal, sino que también puede resonar con el entorno y las personas a nuestro alrededor, creando un efecto expansivo de transformación.